ComuniCADIC

Algas pardas y efluentes urbanos.

Julieta Kaminsky presentó su proyecto de tesis doctoral en el quinto encuentro del ComuniCADIC.


Macrocystis pyrifera. Foto: Gentileza Kaminsky y Bagur

El pasado viernes 12 de abril se realizó la quinta edición del ComuniCADIC 2019. La becaria doctoral de CONICET Julieta Kaminsky estuvo a cargo de la exposición en la que presentó su plan de tesis doctoral, titulado “Efecto de la descarga de nutrientes sobre la dinámica poblacional de bosques subantárticos de Macrocystis pyrifera en el Canal Beagle”. Acompañó en la disertación su co-directora, Irene Schloss, investigadora independiente del CONICET en el CADIC.

Las macroalgas son parte de la base de la red trófica de los ambientes costeros que albergan una importante biodiversidad. Macrocystis pyrifera -más conocida como alga parda o cachiyuyo– es una macroalga, es decir que en la fase más larga de su vida es de tamaño macroscópico –que pueden verse sin ayuda de instrumental específico- y, en general, son multicelulares. Según explicó Kaminsky durante su charla, esta especie en particular “tiene una altísima plasticidad fenotípica que le permitió adaptarse a una gran variedad de ambientes. Es por esto que estudiar sus características en un ambiente determinado, puede ayudarnos a entender mejor la ecología de ese ambiente”. Además de las implicancias teóricas, Kaminsky resalta la importancia de este tipo de estudios en pos de aportar información para mejorar las estrategias de manejo de los residuos urbanos.

El crecimiento y la reproducción de estas algas están determinados por múltiples factores bióticos y abióticos, como por ejemplo, la intensidad de luz, la temperatura del mar, la disponibilidad de nutrientes, la exposición al oleaje y la presión de pastoreo por parte de organismos herbívoros, entre otros. En particular, en altas latitudes como en el Canal Beagle, el crecimiento está muy asociado a la disponibilidad de luz y de nutrientes. Es en este punto que la acción de los seres humanos puede ser determinante, no sólo para Macrocystis sino también para otras algas como las algas verdes que tienen estrategias oportunistas y podrían competir con aquellas, desfavoreciendo su desarrollo.

En el Canal Beagle se desarrollan muchas actividades antrópicas –humanas- que pueden interferir en  la dinámica del ecosistema costero. En particular, interesan para este trabajo los efluentes domiciliarios urbanos que aportan nutrientes orgánicos e inorgánicos, entre otras sustancias. Lo que busca Kaminsky, entonces, en su tesis doctoral es estudiar qué efectos tienen estas descargas en los bosques de Macrocystis.

El estudio se realizará en dos sitios con características bien diferentes en cuanto a este factor, para poder comparar los resultados: Baliza Escarpados, al este de la ciudad y Bahía Cauquenes, al oeste. El muestreo se realizará por dos años y el trabajo de terreno se complementará con buceo autónomo y análisis en laboratorio. La hipótesis del trabajo es que, en los meses en los que hay mayor disponibilidad de luz, durante el verano, Macrocystis crecerá más donde haya descargas de efluentes –por la presencia de nutrientes- y donde el número de algas oportunistas sea menor.

Luego de la presentación las preguntas y comentarios giraron, principalmente, en torno a la elección de los sitios, dejando en evidencia cuánto influyen los factores externos a la ciencia –políticos, sociales y otros- en el desarrollo de las investigaciones. Finalmente, se destacó desde la audiencia la importancia de la colaboración entre los diferentes laboratorios del CADIC ya que en este trabajo se integrarán las experiencias de cuatro grupos diferentes, enriqueciendo sus posibilidades y alcances.

*Por Mariela López Cordero


Julieta Kaminsky es becaria doctoral del CONICET y su proyecto fue seleccionado dentro de los temas estratégicos contemplados por el organismo nacional. Sus directoras son María Liliana Quartino del Instituto Antártico Argentino e Irene Schloss miembro de la misma institución y también del CADIC. Es Licenciada en Ciencias Ambientales por la Facultad de Agronomía de la UBA y Máster en Oceanografía por la UQAR (Québec, Canadá). Tiene 30 años, nació en el barrio de Palermo Viejo (Ciudad de Buenos Aires) y vive en Ushuaia desde abril de 2018.

(Foto: Julieta Kaminsky. Gentileza Kaminsky y Bagur)