EXPERIMENTO INTERNACIONAL

El CADIC forma parte de un grupo internacional que estudia efectos de las olas de calor

Un selecto grupo de especialistas de distintas partes del mundo investiga el impacto de las olas de calor sobre las comunidades planctónicas.


Integrantes del CADIC acompañadas de los investigadores responsables, Francesca Vidussi y Behzad Mostajir, de la UM. Foto: gentileza investigadoras

La Universidad de Montpellier (UM, Francia) seleccionó y reunió a los mejores especialistas de diferentes países para integrar un experimento de 28 días de duración que finalizó en el día de hoy. De los 25 científicos provenientes de Grecia, Finlandia, Argentina, Italia y Francia que ganaron el concurso internacional de selección, cinco son miembros del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET): Irene Schloss -investigadora independiente del CONICET-, Andrea Malits -investigadora adjunta del CONICET-, Clara Iachetti -becaria post-doctoral del CONICET y de la UNTDF-, Clara Natalia Rodriguez Florez y Maité Latorre –ambas becarias doctorales del CONICET-

“El objetivo de este experimento, denominado Summer in spring (El verano durante la primavera) es estudiar el impacto de las olas de calor, cada vez más frecuentes e intensas frente a un escenario de cambio climático, sobre el plancton – que es la comunidad de organismos, principalmente microscópicos, que derivan a la merced de las corrientes en aguas saladas o dulces -”, explica Schloss.

El experimento

En la estación marina de la universidad de Montpellier, en Séte, se fabricaron para las pruebas seis mesocosmos: grandes contenedores de agua (contienen 2200 litros y miden 1,20 m de diámetro por 2 m de profundidad). Estos mesocosmos fueron cargados con agua de la laguna Thau, y fueron muestreados cada 12, 24 y 72hs para estudiar la comunidad planctónica. “El agua de tres de los contenedores se encuentra a temperatura ambiente, y en el agua de los otros tres se simula una ola de calor, subiendo la temperatura 3°C por encima de la ambiental, para poder estudiar el efecto de esta perturbación sobre la comunidad planctónica y su potencial de recuperación”, explica Malits.

“Nuestros objetivos son, por un lado, estudiar la producción primaria; es decir, la producción de materia orgánica que realizan algunos organismos a través de la fotosíntesis y constituye el punto de partida de la circulación de materia orgánica y energía para los otros organismos de la red trófica. Por otro lado, estudiar la producción de lo los virus marinos que, al causar la mortalidad de los microorganismos en los cuales se hospedan, ejercen un control sobre su diversidad y juegan un papel importante en el reciclaje de la materia orgánica y los nutrientes” describen Schloss y Malits.

Si bien los experimentos se realizaron en aguas de una laguna salina conectada con el mar Mediterráneo, con características climáticas bien diferentes a las de la región austral, se espera elaborar, a partir de los resultados obtenidos, modelos que puedan aplicarse en este ecosistema, para comprender el efecto de las olas de calor en las comunidades marinas. De este proceso participará Tomás Marina, también becario de CONICET en CADIC. La importancia de conocer estos fenómenos radica en que las olas de calor son cada vez más frecuentes, producto de las grandes variaciones que sufre el clima en el contexto del calentamiento global.