DIVULGACIÓN CIENTÍFICA

Mirar Ushuaia para conocer Marte

Las Ciencias Polares de Marte estudian los hielos del planeta Rojo a través de mediciones satelitales y analogías con fenómenos terrestres.


Imagen: NASA/JPL-Caltech/University of Arizona

Entre el 12 y el 20 de febrero se realizó la “7ma. Conferencia Internacional de Ciencia y Exploración de las regiones polares de Marte” que comenzó en Ushuaia y terminó con una serie de visitas a los Glaciares Perito Moreno, Grande y a la Laguna Torre (Santa Cruz). Coorganizado por el CADIC, el encuentro incluyó conferencias académicas acerca de los últimos avances en la materia, paneles de discusión entre expertos, salidas a campo y charlas abiertas a la comunidad.

Conversamos con uno de los organizadores, el Dr. Patricio Becerra, investigador peruano radicado en la Universidad de Berna, Suiza, para conocer acerca de las regiones polares de Marte, la labor científica de quienes se dedican a su estudio y el desarrollo de la Conferencia.

 

-¿En que consisten estas Conferencias?

-Desde 1998 la comunidad de ciencias polares en Marte se reúne cada más o menos 4 años, en diferentes lugares de las zonas polares terrestres para tratar temas relacionados con la geología y el hielo de aquel planeta. Esta es la primera vez que se realiza en el hemisferio sur.

 

-¿Cuál es la importancia de estudiar los hielos en Marte?

-La presencia de agua en Marte, que en la actualidad se da sólo en estado sólido (hielo) o gaseoso (vapor) es interesante no solo desde el punto de vista científico, sino también para la opinión pública, ya que se relaciona con la posibilidad de que haya vida. Si hay hielo, es probable que haya habido agua líquida en el pasado. De hecho, existen evidencias de esto, como por ejemplo, depósitos de ríos y canales que corresponden a movimientos fluviales. El agua líquida, como sabemos, es un componente esencial para la existencia de la vida tal como la conocemos y, por lo tanto, si existió en algún momento, es posible que también se hayan desarrollado algunas formas de vida. Lógicamente, esto convierte a Marte en un planeta sumamente interesante.

 

-¿Qué actividades se llevan a cabo en el marco de la Conferencia? -Por un lado los asistentes exponen en charlas los resultados y el estado de sus investigaciones y, por otra, se realizan excursiones con fines de aprendizaje en materia geológica. A través del conocimiento de la geología terrestre y la comparación de geoformas de la Tierra con las de otros planetas, se pueden establecer analogías e interpretar mejor lo que vemos en esos otros planetas. En el caso de Marte, hay muchos glaciares no activos que se parecen mucho a formas terrestres, algunas de las cuales están presentes en Ushuaia y en el Sur de Santa Cruz, por lo que elegimos hacer las salidas a campo en estos puntos.

 

-¿Qué son los glaciares no activos?

-En Marte, son aquellos que se formaron y fluyeron hace cientos de millones de años, y cuando cambió el clima, su movimiento se detuvo y se cubrieron. En la actualidad subsisten como hielo debajo de una capa de tierra y roca pero ya no fluyen como los glaciares activos que vemos en la Tierra.

 

-¿Cómo se estudian?

-En términos generales, se comienza con una identificación de geoformas en la superficie marciana mediante una comparación con geoformas similares en la Tierra (como glaciares en este caso). A partir de allí se realizan pruebas más específicas a través de instrumentación satelital, como por ejemplo radares y espectrómetros, para confirmar si efectivamente, debajo de esa capa de suelo, existe hielo.

 

-¿Por qué se presupone que los procesos que tuvieron lugar en la Tierra también pueden ocurrir en Marte?

-Porque al conocer el tipo de materiales presentes en ese planeta, y las condiciones físicas (presión, temperatura, etc.) podemos utilizar la física para inferir el tipo de actividad que es posible que ocurra allí. Nuestro conocimiento de estas condiciones y materiales viene de décadas de estudio con instrumentos satelitales, y también de meteoritos de origen marciano que han llegado hasta la Tierra. Gracias a estos métodos de estudio, sabemos que Marte es el planeta del Sistema Solar que más se parece al nuestro, y así, encontramos muchos fenómenos que se repiten. Sin embargo, estos fenómenos coexisten con muchos otros que son completamente exóticos y para los cuales no tenemos análogo. Por ejemplo, en la superficie polar sur de Marte, hay hielo seco (de dióxido de carbono), el cual no es estable en la Tierra. Este hielo da origen a geoformas que son completamente alienígenas, es decir que no hay tienen ningún elemento similar en la Tierra con el cual podríamos compararlas.

 

-¿Cómo los estudian si no se pueden establecer analogías y tampoco pueden aún hacerse expediciones humanas a Marte?

-Utilizamos imágenes satelitales y hacemos experimentos en laboratorio emulando las condiciones de presión, temperatura, humedad, etcétera, que sabemos se dan en el lugar que se está explorando.

 

-¿Y la robótica nos permite obtener muestras para estudiar en el laboratorio?

-Si bien ha avanzado mucho en relación a las posibilidades de exploración en Marte, aún no tenemos muestras en la Tierra que hayan sido extraídas en aquel planeta. Recién en 2020 la NASA realizará la primera misión con este fin, pero es un proceso muy largo y complejo. Más allá de las cuestiones netamente técnicas, hay que ser sumamente cuidadosos de no contaminar las muestras con la inclusión accidental de elementos terrestres.

 

-Cuando estudian la posibilidad de que exista vida en Marte, ¿se hace a través de estas analogías que ponen énfasis en las similitudes de los planetas, más que en sus diferencias?

-En el caso de Marte, como tiene agua, la búsqueda de vida tiene el presupuesto de que tendría características y formas similares a las que ya conocemos. Sin embargo, hasta cierto punto solo podemos buscar aquellas formas de vida similares a las que ya conocemos, con los elementos que sabemos que están relacionados a la vida.

 

-Volviendo a la conferencia, ¿Cuáles fueron las principales conclusiones?

-Desde el último congreso se ha podido mapear y cuantificar de un modo más preciso el hielo de Marte. También definimos qué cosas deberíamos estudiar en mayor profundidad y comenzamos a discutir algunos resultados controversiales de investigaciones recientes, como por ejemplo un trabajo que asegura haber encontrado agua líquida debajo de la capa polar sur de Marte , lo cual requeriría condiciones geofísicas extremas e improbables. Además, fijamos objetivos de la comunidad de científicos polares de Marte para incidir con los planes de exploración marciana de la NASA.

 

-¿Por qué se eligió Ushuaia para la séptima Conferencia?

-La planetología no está muy desarrollada en Sudamérica y, justamente, ese es uno de los objetivos de traer estas conferencias para estas latitudes: dar a conocer lo que hacemos y generar interés, para así ampliar los estudios en el área. Estos eventos ayudan a motivar a los jóvenes a estudiar ciencias planetarias. De hecho, el mensaje que me gusta dejar es que formarse en estas ciencias partiendo desde Sudamérica es menos complejo de lo que parece, si es que se tiene la motivación y el interés para hacerlo. En parte, la formación se puede realizar a través de programas de becas no solo nacionales sino también de universidades extranjeras.

 

-¿Cuáles fueron las ventajas de hacerlo en Ushuaia?

-La conferencia ha sido un éxito total, todos están muy contentos con el evento, con el CADIC y con Ushuaia también. Hemos aprendido y disfrutado mucho. Venir a Ushuaia nos permitió tomar contacto con los investigadores del CADIC, Jorge Rabassa y Andrea Coronato, que brindaron una perspectiva de glaciología terrestre que es escasa en nuestra comunidad. Esto, sumado a las salidas al campo, generan nuevas ideas para estudiar características de Marte utilizando análogos terrestres. Además, permite generar colaboraciones entre los investigadores de los diferentes puntos del mundo, con una consecuente ampliación de la comunidad y diversificación de las perspectivas.

 

*Por Mariela López Cordero- CADIC