La Red de Directores y Directoras de los Centros Científicos Tecnológicos (CCT) del país manifestamos nuestro más firme y categórico rechazo a las recientes expresiones del Señor Presidente de la Nación, quien calificó públicamente de "terroristas" a estudiantes, docentes, periodistas e investigadores.
Consideramos que este tipo de declaraciones no solo constituyen una agresión infundada y maliciosa, sino un ataque institucional de extrema gravedad al sistema científico, tecnológico y universitario argentino.
Tildar de "terroristas" a quienes integran las comunidades universitarias y científicas es un intento deliberado por deslegitimar los reclamos genuinos en defensa del presupuesto educativo, los salarios y la continuidad de la ciencia nacional. Confundir la movilización pacífica, el debate académico y la demanda sectorial con el terrorismo busca criminalizar el derecho constitucional a la protesta y amedrentar a quienes ejercen el pensamiento crítico.
La utilización liviana y temeraria de conceptos vinculados al terror y la subversión para estigmatizar a académicos, investigadores y estudiantes retrotrae a las horas más oscuras de nuestra historia nacional. Este tipo de retórica recuerda a los argumentos esgrimidos por las dictaduras cívico-militares para justificar la persecución, la censura, la intervención de las casas de altos estudios y la destrucción del aparato científico-tecnológico (tales como la tristemente célebre "Noche de los Bastones Largos").
La investidura presidencial exige apego a la verdad, responsabilidad discursiva y respeto irrestricto por los opositores y disidentes. Las calumnias e injurias vertidas desde la máxima magistratura del Estado erosionan los pilares de la convivencia democrática, promueven un clima de violencia simbólica y física, y buscan instalar un acostumbramiento social a la vulneración de los derechos fundamentales.
Nuestros estudiantes, docentes e investigadores dedican sus vidas al desarrollo del país, a la generación de conocimiento soberano, a la salud, a la producción y a la resolución de problemas concretos de la sociedad. Lejos de ser una amenaza, la universidad pública y el sistema de ciencia y técnica son los motores indispensables para el desarrollo inclusivo y federal de la Argentina.
Por todo lo expuesto, exigimos el cese inmediato de las descalificaciones y agravios presidenciales hacia los trabajadores de la ciencia y la educación, y llamamos al conjunto de la sociedad, a los poderes del Estado y a las instituciones democráticas a repudiar estas prácticas que atentan contra la paz social y el estado de derecho.
Red de Directores de Centros Científico Tecnológicos del CONICET.
Agosto de 2026