VINCULACIÓN TECNOLÓGICA

El CONICET y el gobierno de Tierra del Fuego firmaron un convenio para el manejo de perros asilvestrados

A través de un plan de trabajo estratégico, especialistas del Consejo asesoran al gobierno provincial para monitorear las poblaciones de estos animales, con el fin de mitigar sus impactos productivos, ambientales y sanitarios.


Las jaurías provocan pérdidas económicas en el sector ganadero ovino y bovino por ataques sistemáticos. Foto: gentileza de los investigadores.
La problemática de perros asilvestrados en la Isla Grande de Tierra del Fuego ha ingresado en una etapa crítica, con poblaciones que ya son autosustentables y no dependen del abandono de animales domésticos. Foto: gentileza de los investigadores.
Mediante el convenio, se brinda asesoramiento al gobierno provincial para monitorear las poblaciones de estos animales, con el fin de mitigar sus impactos productivos, ambientales y sanitarios. Foto: gentileza de los investigadores.
Mediante el análisis de datos provenientes de cámaras y herramientas de análisis espacial, se elaborará cartografía temática para identificar las zonas de mayor vulnerabilidad.

El CONICET -a través del CADIC- y el Gobierno de Tierra del Fuego, a través del Ministerio de Producción y Ambiente, suscribieron recientemente un Convenio de Asistencia Técnica (AT) destinado al desarrollo de un plan de acción para caracterizar, monitorear y gestionar las poblaciones de perros asilvestrados en la provincia.

La asistencia será llevada adelante por el Laboratorio de Ecología y Conservación de Vida Silvestre del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC, CONICET), que cuenta con una vasta trayectoria de colaboraciones con el sector productivo y profesionales del sistema sanitario provincial. La tarea es liderada por el biólogo Adrián Schiavini, investigador del CONICET.

“El perro asilvestrado es quizás el principal factor de tensión que está actuando en el paisaje de la Isla Grande de Tierra del Fuego. Más perros, grupos más grandes y nacimientos en silvestría pueden configurar un riesgo para la integridad de los ecosistemas fueguinos y para los modos de vida rural", explica Schiavini.

Esta asistencia técnica se inscribe en un marco institucional preexistente, consolidado a partir de la sanción de la Ley Provincial N° 1146 a fines de 2016. Dicha norma estableció los presupuestos mínimos de protección ambiental para evitar el impacto de los perros asilvestrados en la salud pública, la biodiversidad, la producción agropecuaria y las actividades recreativas al aire libre, y los declaró formalmente como "especie exótica invasora". Bajo el amparo de esta ley se conformó el Comité de Seguimiento del Programa de Manejo de Poblaciones de Perros, una mesa de trabajo interdisciplinaria y participativa integrada por, entre otros, las autoridades de aplicación provinciales, municipales y especialistas del CONICET en el CADIC, garantizando que el diseño de las políticas de manejo cuente con continuo respaldo técnico, científico y ambiental, en un marco de cuidado por la salud pública y el bienestar animal.

Al respecto, el Ministro de Producción y Ambiente provincial Francisco Devita comenta: “Este trabajo articulado entre los sectores científicos, académicos, públicos y privados, constituye una oportunidad y una decisión clara de enfrentar una problemática de larga data en la provincia, revisando lo actuado y consolidando definitivamente propuestas que constituyan un norte de políticas públicas en esta materia, propendiendo al cuidado de la salud pública y aperturando una oportunidad de impulso de la actividad agropecuaria en nuestra Provincia.”

De acuerdo con Schiavini, la problemática de los perros asilvestrados en la Isla Grande de Tierra del Fuego ha ingresado en una etapa crítica, con poblaciones que ya son autosustentables y no dependen del abandono de animales domésticos. Según el científico, estas jaurías, distribuidas en zonas rurales y áreas protegidas, representan una amenaza creciente para la biodiversidad nativa, provocan pérdidas económicas en el sector ganadero ovino y bovino por ataques sistemáticos y constituyen un riesgo latente para la salud pública y la seguridad de las personas.

El plan de trabajo previsto en el convenio incluye la revisión de información existente, la identificación de actores institucionales y el diseño de protocolos de monitoreo específicos. Mediante el análisis de datos provenientes de cámaras y herramientas de análisis espacial, se elaborará cartografía temática para identificar las zonas de mayor vulnerabilidad. Como resultado esperado, se generarán lineamientos técnicos para el manejo de los perros asilvestrados, la actualización del Plan de Manejo derivado de la Ley provincial y la realización de talleres de capacitación para los sectores involucrados.

Para los especialistas, el éxito de estas investigaciones aplicadas depende también de la articulación con los actores directos en el territorio. De acuerdo con los investigadores, además del impacto económico -como por ejemplo en la producción de ganado ovino y vacuno de la provincia- y en la biodiversidad, el fenómeno acarrea consecuencias socioambientales y culturales para Tierra del Fuego, como el acoso a la fauna nativa, la degradación ecológica de los hábitats silvestres y productivos, y la reducción de la seguridad en senderos de trekking y áreas protegidas para turistas y residentes.